cine.jpgLa reciente aprobación de la Ley Procine (Ley de Masificación del Cine y de Fomento de la producción cinematográfica peruana) por el Congreso de la República pone en evidencia la precariedad en torno a los procesos que construyen políticas culturales democráticas en el Perú.
La manera en cómo esta aprobación se ha dado y el contexto que rodea a esta Ley, revela lo siguiente:
1) La incapacidad de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso de la República para velar por los intereses culturales de todos los peruanos, liderando procesos democráticos o de formación de consenso en torno a políticas culturales de gran importancia como una Ley de Cine.
2) Las agendas ocultas que han dado forma a la Ley Procine y los vínculos entre las personas e instituciones que deberían de representar al cine peruano de manera imparcial (CONACINE) y las grandes compañias que mantienen el monopolio del Cine en el país.
3) La incapacidad del nuevo Ministerio de Cultura para manifestar una posición clara, y trasmitir una visión orgánica del desarrollo del cine en el país, dejando este debate a grupos específicos, "personalidades" de la cultura y los grupos de poder que hemos podido identificar en los últimos días.
Si bien no esperamos que el Ministerio de Cultura marque la pauta en torno a la Ley de Cine, sí esperamos que contribuya a la difusión de información relevante, de alta calidad (ejem. legislación y experiencias de páises vecinos) y a la generación de consensos a partir de la creación de instancias de diálogo y deliberación.
A través de los links al final de este post podrán encontrar información sobre la Ley (que aún no ha sido promulgada). Las ramificaciones e implicancias de la Ley aprobada, así como respuestas formales a lo que es considerado por un gran sector como un gran error y abuso de poder, están siendo analizadas por diferentes agentes culturales.
Seguiremos informando.